Imagina tener de tu lado a un grupo de personas que representan exactamente a tu grupo objetivo. Ahora imagina que éstas personas, como si fueran compradores regulares, evalúan todos y cada uno de los servicios que proporcionas en tu empresa:

El trato de tus empleados, sus tiempos de respuesta, la forma en la que aclaran (o no aclaran) dudas, su conocimiento del producto; la capacidad para cerrar una venta; los niveles de asesoría; su productividad ...

¿Qué hacen después estos Compradores Misteriosos?
Reportan por escrito de forma objetiva y directa, a través de respuestas en variables dicotómicas sus experiencias.  

Esta información es procesada estadísticamente por nosotros para que nuestros Clientes obtengan información cuantitativa y cualitativa a todos los niveles; tanto horizontales como verticales; de lo más micro, como puede ser un reactivo en particular, hasta lo macro, que son los Estándares Corporativos de Nuestros Clientes y sus Tendencias a través del tiempo.